La mujer, constructora de la paz

jueves, 16 de febrero de 2017

“La mujer, piedra angular de la nueva era”, me dijo en 1996 el Presidente Nelson Mandela en Pretoria. Ella será la que, con sus facultades inherentes, pondrá en práctica la cultura de la paz y la no violencia. Porque las mujeres sólo usan la fuerza excepcionalmente. Y el hombre sólo excepcionalmente no la utiliza”. 

Transcribo a continuación un escrito de Andre Sheldon, Director de “Global Strategy of Nonviolence”: 

"Como explican Sumaya Farhat-Nasser y Gila Svirsky en una declaración conjunta, “el movimiento de paz de las mujeres en Palestina e Israel cree que ha llegado el momento de poner fin al derramamiento de sangre. Ha llegado el momento de deponer nuestras armas y nuestros miedos. Nos negamos a aceptar más guerras en nuestras vidas, nuestras comunidades, nuestras naciones. Nos negamos a tener miedo. Nos negamos a sucumbir ante la violencia. Nos negamos a ser enemigos”.

Silenciados. Acallados

lunes, 6 de febrero de 2017

El inmenso poder mediático impide que se difundan adecuadamente las múltiples voces de alerta, las propuestas para nuevos enfoques, para cambios radicales, para la transición de la fuerza a la palabra, para la inflexión histórica de la nueva era que se ha iniciado… 

Repito hoy, lo que escribí en el mes de octubre de 1992 en “Terral”: 

“El presente todo lo acapara, 
 lo ocupa todo. 
Su griterío impide 
oír el pasado. 
Su ajetreo oculta 
el futuro
y todo se quebranta 
y ensombrece. 
Debemos ver cada día 
los ojos de los todavía 
no nacidos 
que nos miran. 
Debemos decir lo indecible, 
lo que no quiere ser oído 
si pretendemos vivir 
con la cabeza erguida 
y mirar a nuestros hijos… 

Sólo la mano tendida 
podría avivar la lumbre 
y orientar nuevos rumbos…” 

¡Hace 25 años! Es ahora sí urgente todavía decir lo que no quiere ser oído. Y tender manos solidarias, nunca más alzadas. 

No nos dejemos acallar. Podemos y debemos expresarnos. Grandes clamores presenciales y digitales podría, por fin, poner en manos de la gente las riendas del destino común.

Por una vida digna de las generaciones que llegan a un paso de la nuestra

miércoles, 1 de febrero de 2017

Los grandes poderes económicos “han sido capaces de desactivar la rebeldía”, en lúcida expresión de María Novo. Todos amilanados. Nos han secuestrado el tiempo. Tenemos que reaccionar. 

Las multitudinarias manifestaciones presenciales de las mujeres en Estados Unidos constituyen un rayo de esperanza. Deberían ir seguidas de grandes clamores en el ciberespacio. Millones de hombres y mujeres intercediendo por el futuro de sus hijos, de las generaciones venideras. 

Y así, quizás, las comunidades científica, académica, artística, intelectual, en suma, hoy tan aposentadas en sus torres de marfil, se decidirían a encabezar la gran movilización que es inaplazable.